Ayer en Siquem realizamos este taller de recuerdos. Primero que todo, los chicos tenían que hacer manualmente, su marco personal. Aquí se trabaja sus destrezas, la concentración y aumenta la relajación y su creatividad.
Luego, debían de poner una foto que les recordarse un momento bonito de su vida. Aquí, los chicos se abrieron más y trabajaron la expresión y gestión de emociones ya que luego compartieron cuáles fueron esos momentos inolvidables para ellos.
A través de estos talleres, como se puede comprobar, hay detrás muchos beneficios enriquecedores para ellos y también para avanzar en su proceso de autonomía personal. ¡Son unos auténticos artistas!